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Una demanda colectiva puede presentarse cuando un grupo de personas han sido perjudicadas de la misma forma por la conducta de una organización o particular.

Las demandas colectivas son un proceso legal que se originó en 1960, en Nueva Orleans, Estados Unidos, cuando un grupo de siete mujeres inició una acción legal de este tipo en contra la French Opera Trades Ball.

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La demanda de este grupo se debió a la distribución inadecuada de los fondos recabados durante un evento benéfico en la ópera. Este acontecimiento inauguró el uso de demandas colectivas e impulsó la inclusión de regulaciones para estos procesos en el Código de Procedimiento Civil de Luisiana, lo que facilitó más adelante la búsqueda de reparación para grupos afectados en otros lugares del mundo.

En este artículo abordaremos cómo se lleva a cabo este proceso en México, cuáles son los tipos de demandas colectivas que existen y quiénes pueden iniciar esta acción legal.



¿Qué es una demanda colectiva?

Las demandas colectivas son una herramienta poderosa para que grupos de personas afectadas por las malas prácticas de grandes empresas u organizaciones obtengan justicia. Sin embargo, iniciar un proceso legal de este tipo es complejo y requiere de la asesoría de expertos para obtener los mejores resultados.

¿Cómo funcionan las demandas colectivas?

La finalidad de una demanda colectiva es unir los esfuerzos de los demandantes, aumentando su capacidad para defender sus derechos y conseguir una indemnización justa por los daños sufridos.

Para que una demanda colectiva sea viable, es esencial que las circunstancias y los fundamentos legales que respaldan el reclamo sean similares entre los miembros del grupo.

Por otro lado, es importante subrayar que, en una demanda colectiva, todos los demandantes se benefician del veredicto, incluso si no han intervenido directamente en el proceso judicial.

En el contexto mexicano, la Ley Federal de Protección al Consumidor es el marco que regula las demandas colectivas, estableciendo los requisitos y procedimientos necesarios para su ejecución.

Ventajas de las demandas colectivas

Entre las ventajas más comunes que ofrecen las demandas colectivas, están:

  1. Reducción de gastos legales

    Los costos del litigio se distribuyen entre los integrantes del grupo. Es por eso que, al aumentar el número de los demandantes, se logra una economía de escala, lo que reduce la carga financiera individual.

  2. Acceso a justicia para reclamos de menor cuantía

    La reducción de los gastos legales permite a los demandantes buscar compensación incluso por daños de menor valor, algo que no sería posible en una demanda individual.

  3. Optimización del sistema judicial

    Al concentrar múltiples reclamos en un solo juicio, se reduce la carga de trabajo de los tribunales, lo que agiliza los procesos y hace que se necesiten menos recursos judiciales.

  4. Uniformidad en las indemnizaciones

    Un mismo acuerdo o decisión judicial garantiza que todos los demandantes reciban una compensación equitativa y consistente.

  5. Mayor certidumbre para los demandados

    Una sola resolución brinda claridad a los demandados. Esto evita la incertidumbre que provocarían múltiples juicios individuales.

  6. Garantía de compensación para todos los afectados

    En casos en los que la parte acusada enfrenta múltiples demandas, hay riesgo de que los primeros demandantes agoten los recursos, lo que podría dejar sin compensación al resto. Las demandas colectivas eliminan este riesgo y aseguran que todos los afectados obtengan una compensación adecuada, proporcional a los daños.

Tipos de demandas colectivas

De acuerdo con la Cofece (Comisión Federal de la Competencia Económica), existen tres tipos de demandas o acciones colectivas:

Acción colectiva en sentido estricto

Los derechos tutelados son intereses colectivos de un grupo determinado o determinable. Además, una acción colectiva de este tipo requiere que exista un vínculo jurídico entre la colectividad y el demandado. Su objeto es la reparación del perjuicio general y de los daños particulares.

Por ejemplo, imaginemos que varias cadenas de supermercados se ponen de acuerdo para aumentar los precios de alimentos básicos como la leche, los huevos y el pan; situación en la que los consumidores afectados podrían unirse en una acción colectiva para exigir la devolución del dinero extra que se les cobró y una compensación por el daño sufrido.

Acción individual homogénea

En este caso, los derechos tutelados son intereses individuales con incidencia en un colectivo. Con la finalidad de probar la relación entre el colectivo y el demandado, debe existir un contrato, ya que, el objeto de esta demanda es, precisamente, el cumplimiento del contrato o su rescisión.

Para reflexionar sobre un caso hipotético, supongamos que una empresa de seguros proporciona información incorrecta acerca de las ventajas de sus pólizas, provocando que muchos clientes adquieran seguros con expectativas equivocadas.

En este escenario, los clientes podrían organizarse en una demanda colectiva, pidiendo la corrección de la información, la terminación o el cumplimiento de los contratos, así como la devolución del dinero que pagaron.

Acción difusa

Los derechos tutelados corresponden a una colectividad indeterminada con intereses difusos, por lo que no es necesario que exista una relación entre la colectividad y el demandado. Sin embargo, el objeto sigue siendo la reparación del daño al grupo demandante.

Un ejemplo de esta acción sería el de una empresa farmacéutica que, aprovechando su posición de dominio en el mercado, estableciera precios muy altos para medicamentos esenciales. Frente a esta situación hipotética, un grupo conformado por treinta o más pacientes afectados podría emprender una acción colectiva para exigir precios justos.

En una demanda de este tipo, la compensación por el daño no se distribuye individualmente, debido a que el perjuicio afecta a una colectividad no identificada de manera específica, esto es, que no se determina qué individuos fueron víctimas del daño.

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¿Quiénes pueden presentar una demanda colectiva?

Los grupos de personas afectadas pueden presentar demandas colectivas para solicitar la reparación del daño en situaciones del ámbito laboral, de consumo de productos y servicios, financiero o ambiental:

Laboral: ya sea por el incumplimiento de salarios, discriminación, acoso sexual o alguna situación que perjudique de la misma manera a los trabajadores de una empresa.
Productos defectuosos: cuando el producto ocasiona daños, lesiones o hasta la muerte de consumidores debido a un error de fabricación, defecto del producto o publicidad engañosa de cualquier artículo disponible en el mercado.
Finanzas: ocurre cuando se presentan casos de préstamos abusivos, contratos engañosos o fraudes en el mercado de valores. Tal es el caso de México Asistencia SA de CV, un fraude en el que varios clientes del Banco Banamex recibieron cargos en sus tarjetas por la contratación de un servicio de seguros que ellos no habían solicitado.
Medio ambiente: ocurre cuando una empresa o individuo ocasiona un daño al medio ambiente, que afecta a grandes grupos o comunidades con daños irreparables.

¿Cuántas personas se necesitan para una demanda colectiva?

Para dar inicio a un proceso de demanda colectiva en nuestro país, se necesita del acuerdo de, al menos, treinta personas, con un interés común, se unan para presentarla. Esta modalidad, también conocida como acción colectiva, hace posible que múltiples individuos perjudicados por una misma situación sean representados por un único ente o grupo en un procedimiento judicial.

En la ley mexicana se reconoce la importancia de las demandas colectivas como medio para defender los derechos de grupos que han experimentado daños en común, tales como consumidores, usuarios y trabajadores. Esta unión permite a los afectados ejercer sus derechos y obtener justicia de manera más organizada y eficiente.

Sin embargo, es necesario que la demanda colectiva cumpla con requisitos legales como la representación del grupo, la identificación clara de los daños y la solicitud específica de reparación. En territorio nacional, la Ley Federal de Protección al Consumidor establece las reglas para este tipo de demandas.

Procedimientos de una demanda colectiva

Dado que está influido por factores como la complejidad del caso, el número de participantes y la eficiencia del sistema judicial, la duración de un proceso de demanda colectiva en México es variable. Estos procedimientos se desarrollan en las etapas que describimos a continuación:

  1. La fase inicial de una demanda colectiva puede extenderse por varios meses, debido al trabajo necesario para reunir pruebas, identificar a los afectados y diseñar la estrategia legal.
  2. Tras la presentación de la demanda, inicia un proceso en el que las partes deben exponer sus alegatos y pruebas, lo que también puede extenderse en el tiempo.
  3. Por último, durante la fase de resolución, los tribunales examinan a detalle todos los elementos del caso antes de tomar una decisión.

Considerando que la duración de una demanda colectiva no se puede predecir y que no existe un límite de tiempo establecido por la ley para concretar los procesos de cada una de las etapas descritas, se recomienda buscar asesoramiento legal de expertos para coordinar los esfuerzos y agilizar el proceso.

Si formas parte de un grupo que enfrenta un problema legal o estás acompañando a una persona inmersa en este proceso, en Abogados Lex & Co podemos ayudarlos. Somos una firma especializada en demandas contra aseguradoras, en temas de acción reivindicatoria y cómo ganar un juicio hipotecario. Llámanos y cuéntanos tu problema para brindarte la asesoría que necesitas.

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